Cuando sufro no me aburro, cuando sufro vivo intensamente y mi vida es interesante, llena de emociones y peripecias. En verdad, sólo vivo cuando sufro, es mi manera de vivir. Pero algo en mí no quiere sufrir. Alejandra Pizarnik.

1 oct. 2012

Entre las cosas que me quedan.

me quedo con tu mirada sobre mi cadera. tu mirada verdecina, llena de ese lazo que nos une hace tanto y hace que yo pueda presentirte, anunciarte, saberlo todo desde antes. y esa sensación de sinfín cósmico, de caminos intrincados que siempre nos guian hacia el mismo puerto. esta cinta de moebius que no dejamos de recorrer.
me quedo con ese universo que entra en el medio de nosotros. en ese silencio lleno de tensión, de anuncios de tormenta. me quedo todos estos días con esto adentro. con el pequeño monstruo con el que aprendí a convivir y esta sensación de que algo, algo, lo que sea, tiene que suceder. porque tengo tu mirada, tu mirada guardada mientras me mirabas bajar la escalera y la sentí adentro de mi cabeza. y la sonrisa. y sentirte adentro de mi cabeza. adentro. 
volveré a dominar al monstruo. volveré a callar tu mirada adentro de mí. lo hago cada vez. desde hace tanto. me volví experta en ignorarte. ignorarme. pero a veces, cuando desplegás tu sombra sobre la mía, cuando alargás esos dedos y me tocás, cuando tus pestañas bajan ante mi mirada oscura, necesito vomitar un conejito. necesito preguntarme todo de nuevo. necesito saber quién soy y quién fuiste. dónde está mi brújula.