Cuando sufro no me aburro, cuando sufro vivo intensamente y mi vida es interesante, llena de emociones y peripecias. En verdad, sólo vivo cuando sufro, es mi manera de vivir. Pero algo en mí no quiere sufrir. Alejandra Pizarnik.

29 feb. 2008

Homicidio


Y asi, mi amor, es qe se muere el amor. En tus manos enredadas con las mías en una cama siempre demasiado grande. Ya te estoy dando la espalda y a dormir.

26 feb. 2008

Trenes


¿ Y si por una vez me sentara a decirte la verdad? ¿Me tomara el tiempo, te tomara las manos, bajara la vista avergonzada? Por una vez. Cambiar esta verborragia descontrolada hace mil años atrás que te cuenta la historia de mi vida como si esa fuera la justificación para seguir tejiendo esta tela (Penélope) y volverla bufanda, simplemente para ahorcarte, quitarte el aire y de pronto, suddenly, arrojarte al aire, al vacío, respirá solo. Me bajo de todos los trenes y en el andén sonrío con la sonrisa que ensayo siempre en un nuevo hombre, y que sigue funcionando, y me prendo un cigarrillo, y no digo te quiero, pero abrazo fuerte, y después clavo los colmillos, las uñas, un minuto de esplendor y el apagón, siempre el apagón.
Los mejores momentos los he vivido en la soledad de mi cerebro. Dejo que vengan y vayan y vuelvan pensamientos, y no me fuerzo ante tu rostro , no me fuerzo ante el rostro de nadie, no le miento a mi silencio y a mi nicotina. El andén es el lugar donde deberías hallarme sin intentar subirme a ningún lado. Yo manejo exclusivamente mis pies, seguime si te gusta cómo camino. Pero si te retrasás, te obnubilás, te detenés, no esperes que mire hacia atrás. Penélope de mentira.

15 feb. 2008

A night like this.


Abro los ojos. Un techo que no conozco. Una cama nueva. Una luz se cuela por la puerta semi cerrada, la mitad de la cama vacía. Tengo el pelo desordenado, la piel todavía sensible, la boca mordida, devastada, invadida.
Al abrirse la puerta, entra un hombre. Un hombre qe es capricho. Un hombre que es violencia, que es impulso, que es una sombra agigantada sobre mi cuello tan pero tan delgado y absolutamente quebrable. Un hombre que me asfixia y yo lo araño, y él me marca despacio su espacio en mi cuerpo. Y yo lo dejo, yo quisiera correr pero a la vez no, a la vez me acurruco y me encierro entre sus manos. Hay algo en este techo y en esta cama a medio llenar que me hace sentir segura. Segura de que toda esta banalidad es un camino de ida, donde volveré a encontrarme durmiendo entre sus dedos.

13 feb. 2008

Lámpara

Me viene una idea como una oruga, como una serpiente que baja deslizándose por mi cuello, ajustándose cada vez más. Cada vez más. Me aprieta la garganta, me respira en el oído palabras que hablan de mentiras, de encuentros, de momentos a destiempo. De la piel. De la sangre. La serpiente me revisa el cuerpo hasta hacerme sentir violada en mi propio espacio, en mi propio mundo de ojos dados vuelta. Como una gran pesadilla, ese gusto a caramelo en la boca se va volviendo cada vez más ácido, cada vez más terrible. ¿Despertar en dónde? ¿A la sombra de que ojos mirándome?


Traspapelada II


Me surgen las ideas como caracoles, o serpientes que se van deslizando por mi cuello, ajustándose cada vez más.


The absence of God


AND I'M NOT MY BODY OR HOW I CHOOSE TO DESTROY IT


11 feb. 2008

Día.


Un día gris. Un día de patas aguijonadas que se pasean por mis hombros mientras me precipito sobre mis cigarrillos y apuro el veneno. Me siento, me levanto, suspiro, imagino, calculo, espero, pienso, digo, repienso, rehago. Me muevo. Me inquieto, me sacudo, me siento. Y tiemblo. Y espero. El reloj me susurra minutos prolongados. Humo.
Abro los ojos. Pestañeo. Sonrisa. No puedo ocultar los dientes. A veces los colmillos se me escapan. No pienso. No tengo tiempo de rehacer. Acción. Manos, dientes, ojos, pestañas, voces, dientes, manos, tiempo, silencio, ojos, miradas, aire, respiro, suspiro, te respiro, respirar. Letras, vocales, hablar, moverse, temblar. Firme, la espera, la entrega, la realización. El silencio. La voz. El grito. La risa. La media tarde. La noche. La excusa. Los abrazos. Manos. Dientes. Voces.
Mañana.



Cute Graphics

10 feb. 2008

La tela de Penélope o quién engaña a quién


Hace muchos años vivía en Grecia un hombre llamado Ulises (quien a pesar de ser bastante sabio era muy astuto), casado con Penélope, mujer bella y singularmente dotada cuyo único defecto era su desmedida afición a tejer, costumbre gracias a la cual pudo pasar sola largas temporadas. Dice la leyenda que en cada ocasión en que Ulises con su astucia observaba que a pesar de sus prohibiciones ella se disponía una vez más a iniciar uno de sus interminables tejidos, se le podía ver por las noches preparando a hurtadillas sus botas y una buena barca, hasta que sin decirle nada se iba a recorrer el mundo y a buscarse a sí mismo. De esta manera ella conseguía mantenerlo alejado mientras coqueteaba con sus pretendientes, haciéndoles creer que tejía mientras Ulises viajaba y no que Ulises viajaba mientras ella tejía, como pudo haber imaginado Homero, que, como se sabe, a veces dormía y no se daba cuenta de nada.

Augusto Monterroso.



*Ojalá Penélope sea ésto. Ésto que se desvirtúa de a poco. Nunca supe tejer muy bien.

9 feb. 2008

Lie


En el silencio de la noche empiezo a pensar en todas esas cosas que significan que no somos más que una hoja de un árbol que está esperando el otoño. Para mí siempre es la mejor época. Desprenderme y decirte que no voy a llorar mientras lloro. Y decirte que no te quiero mientras adentro mío patalea la verdad y dice que sí, que te quiero. Y mentira, ¿sabés?, vos sos la mentira más grande que alguna vez me conté a mí misma. Mirá esta primera confesión que me estoy escribiendo. Inaugurar una nueva derrota en esta vida azul. Todo azul. En Otoño el cielo suele ser azul gélido. Yo estoy tan fría. Y qué me importa, y qué te importa, y qué me importa a mí de vos. Mentiroso.

8 feb. 2008

Traspapelada I


Lo primero que había que decir era que, para mí, creer en algo era materia pendiente. Todas las cosas las iba dejando sobre la mesa, como si me dedicara a desarmar un mazo de cartas recién comprado, acusándolo de sucio e ingrato. No busqués en mis bolsillos, no las estoy guardando para afilarlas en contra de vos. Estoy desechando toda opción de volver a vernos. ¿No te das cuenta de que estamos mordiéndonos...





( Al pasar de un blog al otro me encontré con borradores muertos, cosas que alguna vez quise decir y no dije... merecen su lugar también...)