Cuando sufro no me aburro, cuando sufro vivo intensamente y mi vida es interesante, llena de emociones y peripecias. En verdad, sólo vivo cuando sufro, es mi manera de vivir. Pero algo en mí no quiere sufrir. Alejandra Pizarnik.

25 mar. 2009

Lengua.

Sonríe cristalina la mentira
su boca perfecta silenciosa
sus gestos llenos de mi cuerpo desnudo
madrugada por donde mire

la vereda sureña
los ojos puestos en el norte
¿no sabe que yo tengo la sangre misma
que corre por las venas del desierto?

quisiera que se aprenda mi nombre.
que lo repita hasta cansarse.

Fantasía
Fantasma
Final feliz.

Todo lo tuyo me rompe
me descarga
me vacía.
¿empezará de nuevo
tu tormenta?

La canción dice que antes
de la tempestad
deberíamos hablar.

deberíamos aprender a hablar.
yo también.


22 mar. 2009

Crónica

Conozco tus palabras, tus manos, tus ojos, tus cigarrillos a la madrugada. Me maravillo todavía con tu reinado sobre la sutileza. Y sigo sin entender. Conozco de memoria lo que no entiendo. Siempre mirando con la nariz pegada al vidrio de la pecera. No puedo acariciarte, no puedo hablarte al oído. Lanzo mis burbujas contra el vidrio esperando estrellarlo, estrellarme, destrozarlas. Qué difícil que es vencer a la historia. La tradición que nos enmarca, que nos dicta el libreto de nuestra propia escena. No lloramos, aunque yo lo haría. Me lo prohíbo porque quiero permanecer con el orgullo intacto (justo ahora que logré poner todas las piezas en su sitio no voy a dejarlas desordenarse otra vez).


Me siento a la mesa, me aferro con una mano al vaso, con la otra al cigarrillo. Sonrío. Lanzo palabras, dardos y flores. Caricias y latigazos por igual. No puedo pararme en ningún otro lugar que no sea el medio.
La elección.
Otra vez la elección.

(pero si yo te elijo por sobre todas las cosas - preferiría tu sonrisa a toda la verdad - siempre fue así siempre el primero en la lista siempre el primer planeta de mi sistema solar - no somos mundos distintos, no somos dos planetas diferentes -)


La visión superlativa de tus ojos paseándose por las letras del poema más hermoso que alguna vez se escribió. Y tus ojos en mis ojos y mis ojos en tus ojos y el poema. Lo soñado sucediendo ahora, ayer, ahora mismo. Un lenguaje que vuelve a envolvernos como una sábana. El lenguaje poético de los ojos encontrándose y las manos nerviosas y los silencios abismales y la poesía misma la historia misma escrita reescrita en todo este tiempo.
Nos conozco, nos conozco desde siempre. Fui yo quien nos inventó. Fuiste vos quien nos dio el soplo de vida.


( ¿acaso podría no mirarte maravillada esta noche? - tonight i shine with you -)




Dormir.
Volverte a encontrar.



Cute Graphics

18 mar. 2009

nido de buitres


un montón de nombres apilados
como granitos de arena sobre una piedra
después de ser sacudida por el mar
nombres amontonados
superpuestos
yuxtapuestos
nombres de reales fantasmas
pájaros que traen nombres
me río en su cara
despiadada
desprecio su vuelo nocturno
sus palabras pesadas como yunques
me agobian
asesinan mis poemas
yo me río
los desprecio
los vomito
los señalo
Al final del día les doy la espalda.

7 mar. 2009

AGRADEZCO


- (la otra cara de la moneda)

Agradezco por haberme despertado esta mañana
pero más aún agradezco por haberme dormido la noche anterior.
Agradezco a mis ojos por hallar consuelo en las letras
y a mis oídos por hallarlo en la música.
Agradezco a mi padre por hacerme buscar siempre lo que no soy
y ayudarme a crearlo, inventarlo.
A mi madre por no soltar nunca las riendas (sobre todo las mías).
A mi hermana por hacer de meta.
Agradezco a esos hombres que elijo como pares
los amigos
los incondicionales
los que tocan mi alma sin rasgarla.
los dueños de mi sonrisa.
Agradezco a esas pocas mujeres que lograron conmoverme.
Las mujeres reales
las que hacen piedras con sus lágrimas
y se defienden
y construyen.
Agradezco ser parte de ellas
su suave compañía llena de perfumes y colores.
Agradezco a las palabras por haber acudido a mí cuando la voz fallaba.
Agradezco al primer hombre que me rompió el corazón
Y también al último.
Al primero por haberme enseñado mundos nuevos
por obligarme a reconstruirme
Por su voz imborrable a través de los años
por su capacidad única de supervivencia
(la cual me contagió con besos no dados).
Por su permanencia a veces etérea y otras palpable
llena de ojos indefinidos y silencios de colectivos.
Al último hombre le agradezco por haberse ido.
Por haberme puesto a prueba
y demostrarme que yo puedo, yo existo, yo lloro, yo río, yo muero
pero siempre, siempre, avanzo.
Por haberme enseñado el valor de las palabras dichas
y el filo de las calladas.
El peso de la verdad.
El dolor de la incertidumbre.
Por haberme hecho dudar de quién soy, cuánto valgo, cuánto puedo.
Sin él jamás hubiera podido verme tan clara en los abrazos
las palabras
las caricias
de los hombres de verdad
Los que llevan la sangre en el corazón.
Agradezco haber aprendido más de mí que de otros.
Agradezco no tener miedo
no tener culpa.
Agradezco a mi frente por quedar siempre en lo alto
Al mar por acunarme
A los poemas por darme voz
A la música por el calor
A los amigos por la vida
Al amor por la verdad.
Sin verdad nada es posible.

PERDÓN


- (una cara de la moneda)

Pido perdón por haber sido un fantasma del día
por haber mentido las sonrisas
y las promesas.
Por no haber llorado en público antes.
Pido perdón por las marcas que llevo en el cuerpo
estigmas de mi propia crueldad
propia sangre cruel desgarrada.
Pido perdón por haber equivocado el camino
por haber elegido ser una voz en la lejanía
por haber elegido escuchar las voces de las muñecas vestidas de luto
Mi luto impenetrable.
Pido perdón por las noches malgastadas
por los pulmones consumidos.
Pido perdón por la noche entera
en la que conocí a cada uno de estos hombres
hoy tan fantasmas como yo
hoy pueden tocarme
destronar mi sonrisa automática
Pido perdón por el brillo de mis ojos al mirarte
por haberme entregado una vez más a la calma del amor
en lugar de dejarme yacer en la apatía.
Pido perdón por haber resplandecido alguna vez
Por mi lucidez inaudita de palabras jugadoras
que nunca saben como la verdad
pero que están hechas de ella
Pido perdón por mi llanto honesto en la vereda
en el piso del living, del cuarto.
Mi llanto en todos los rincones de esta zona sur
tan mía
tan lejos.
Pido perdón por haberme nombrado reina de la lejanía
Pido perdón por haber prometido algo que no voy a cumplir.
Pido perdón por cada vez que no pedí ayuda.
Por cada vez que no dije que pasar la noche era una batalla.
Pido perdón por no gritar
por no patalear
por no estar llorando en la esquina de una casa
(necesariamente la tuya).
Por haberme olvidado del dolor.
Del zorro del dolor escondido en esa forma de no ver
no ver nada
y yo viéndolo todo.
Tan en lo distante tan afuera que no sé cuál es el adentro.
Cuento las caídas como peones de ajedrez
que mueren en el campo de batalla.
Yo me muero en la orilla
princesa
(y nunca reina)
de la intensidad.
Yo sólo quería mirar el abismo
yo sólo quería ahogarme
y hoy lo logro.
Y pido perdón por quedarme sola
por irme
por nunca más volver.