Cuando sufro no me aburro, cuando sufro vivo intensamente y mi vida es interesante, llena de emociones y peripecias. En verdad, sólo vivo cuando sufro, es mi manera de vivir. Pero algo en mí no quiere sufrir. Alejandra Pizarnik.

20 jul. 2009

El Cobarde (más conocido como el peor de todos)


Vamos a empezar con los tapones de punta. Voy a hablar del hombre cobarde. Si me preguntan a mí, un hombre cobarde es el peor de todos. También lo podés conocer como "el que se come los mocos", "el maricón" (sin que esto indique nada referido a su sexualidad), etc, etc, etc.

Pero ampliemos este bello concepto del hombre cobarde, ampliémoslo.

¿Cómo reconocer al hombre cobarde? Es un histérico de primera. Profesional en todo lo que se refiera a jugarretas, histeriqueos, dobles sentidos, insinuaciones, etc. Sí, el hombre cobarde es ese que te levanta la ceja, te guiña un ojo, hace comentarios sobre lo buena que estás, se te queda mirando con una sonrisa picaresca en la cara en medio de un silencio insostenible. Es el mismo que te lleva a cenar despreocupado, que distraído te mete en un bar con luces de velas, o en una plaza paradisíaca de Buenos Aires. El cobarde es ese, sí, sí, estás leyendo bien, ESE.
Claro que sí, es el mismo que te tapa con su campera cuando tenés frío, que en los viajes en bondi compartidos te pasa el brazo por los hombros con disimulo, que te acompaña a ver espectáculos a los que nadie más te acompañaría.

Sí, es un galán. Sin duda. Está más que seguro de todos sus atributos, sabe qué caminos conducen a Roma y vos entrás como un caballo. Vas sonriente, súper arreglada, vestida de muñequita de torta a cuanto lugar tengan en común. Le sonreís, le guiñás el ojo, lo invitás a eventos extraordinarios, hasta te prendés vos también con el doble sentido. Porque hagámonos cargo, a las mujeres nos encanta jugar. Nos encanta seducir y ser seducidas. NOS ENCANTA EL HISTERIQUEO. Todo ese juego previo nos fascina, a todas y a cada una de nosotras. Así que sí, como ganado este hombre nos lleva y nosotras enceguecidas lo seguimos, lo seguimos, lo seguimos...

... y lo seguimos ...

porque acá es donde se devela el hombre cobarde: nunca pero NUNCA se va a hacer cargo del histeriqueo. JAMÁS. ÉL NUNCA VA A DAR EL PRIMER PASO. Vas a salir con él una, dos, tres, veinte veces y nunca te va a dar ni un beso.

¿Y qué pasa si vos le das un beso? Bueno, sí. Ahí sí, te va a corresponder, sin duda. Pero tres días más tarde va a caer en explicaciones estúpidas, odiosas e innecesariamente dañinas del tipo: "Mirá que si estás con otro a mí no me va a molestar", "No quiero que las cosas se enrarezcan entre nosotros", etc. Estoy segura de que sabés a lo que me refiero. Y vos lo vas a querer matar, sí, yo te entiendo. Yo también lo quise matar. Todas esas explicaciones prematuras, indican una sola cosa:

EL TIPO NO SE LA BANCA.

Otra forma de resolución posible es que vos no le encajes un beso. Pero claro, después de meses de sufrir el histeriqueo constante, llega un día en el que ya estás al borde del encabronamiento y lo apurás. De palabra. Le mandás un sms, un msj al Facebook, o por msn. Si, se lo decís con todas las letras que le querés dar y sanseacabó. Mientras esperás la respuesta de él, elegís ropa bien sexy, te cepillás los dientes y te depilás de urgencia, segura de que te va a decir que en cinco minutos te espera en el telo más cercano. Pero, ¡OH, SORPRESA!, el tipo se lava las manos. "No, nosotros somos amigos linda", "Yo si fuera por mí te doy, pero no da porque se pondrían raras las cosas", etc, etc, etc, etc.

Y vos lo querés matar. Y sí, yo también lo quise matar. Es el peor de todos. Si nosotras hiciéramos algo así, ellos tienen un término para describirnos: "calientapava" (y pongo la forma sutil de decirlo, sabemos que usan otra palabra con P). Ahora ellos son re precavidos y probablemente hasta utilicen la carta de "No quiero que se caguen las cosas mal y no volvamos a hablar nunca" ¬¬.

POR LO TANTO (sí, sí, señor director, ya redondeo la idea, no me apure), si conociste a un hombre cobarde, espero haberle hecho honores a tu experiencia. Y si no lo conociste, pero creés estar conociéndolo: CORRETE. Creeme, no querés estar en ese lugar. El tipo es así, cuando está aburrido te histeriquea un poquito, pero que te quede claro, nunca NUNCA va a dormir con vos.

19 jul. 2009

Yo (y por qué yo en un blog como este)


Yo. La de veintinada, recién leía un blog que me pasó mi mejor amiga muy similar a este. Ok, sí, la idea no es original: Vamos a hablar de hombres.

Hoy justo se me había cruzado la idea de empezar a escribir sobre hombres. A mí, la de veintinada. ¡Qué tanto puedo tener para decir! Bueno, bastante. Y lo que no tenga, lo robaré de historias ajenas. Según esta mejor amiga, que reclama la continuación de alguna de mis historias suspendida en el tiempo y el espacio, a mí esto me tendría que salir bien.
Así que me embarco en este nuevo proyecto.

Yo, con mis pocos años, voy a hablar de hombres. Yo, la que tiene muchos amigos varones y pocas amigas mujeres. Justo yo, y trataré de ser justa. Dudo que lo sea. En el amor, nunca se es justo. Porque es cierto, son odiosos, los puteamos, lo reputeamos, juramos y recontra rejuramos que sin ellos estaríamos mejor, que son unos cobardes (uy, cuántas veces me escuché a mí misma decir esto), que son todos iguales... pero no son todos iguales. No son todos cobardes. Algunos muy rapiditos, otros lentos, otros cobardes, otros gays, otros tiernos, otros cavernícolas. Hay de todos los colores. Como nosotras.

Y lo peor de todo, es que los seguimos buscando. Disimuladas, desesperadas, distraídas, o como sea, pero todas los buscamos. Malditos, recontra malditos, malditamente necesarios.









* Me queda aclarar, que las entradas que tengan la imagen de "malditamente necesarios", no corresponden al sitio de Glendora, sino a una suerte de proyecto paralelo que pensaba dedicarse a hablar de hombres, de mujeres y de las relaciones entre ambos. En un momento me parecía una genial idea. Después me di cuenta de que no sabía tanto como para hacerlo. Lo que llegué a hacer, está aquí, en la página del Reptil, con su correspondiente etiqueta de Malditamente necesarios.

15 jul. 2009

anteojos


hoy es el día
me levanto
con los dos pies
izquierdo
y derecho.
un malestar
una piedra atada en los tobillos
y te digo basta
con toda la boca
con todos los dientes.
me paro como un árbol
camino como un tanque de guerra
te digo basta
a vos
ese fantasma cobarde
ese niño cruel
que siempre fuiste.
te digo basta
me cansaste
me cansé a mí misma
basta de tu estupidez ilimitada
basta de tu precaución innecesaria
basta de presencia velada
basta de tus manos en mi cuerpo
retirándose rápidamente
basta de tus palabras mudas.

yo necesito
coraje
viento
tormentas.

vos no podés ser nada de eso
no aprendiste nada
tus ojos todavía no vieron nada.
serás eternamente ciego.

3 jul. 2009

Zoológico

gatos ansiosos en el tejado
polillas estoicas en la hoguera
dos perros famélicos
disputándose un hueso.
Un hombre memorable
envase perfecto para la tragedia
Una mujer gris
espacio abierto a la noche.
silencio invierno
los pies se tocan después del café
sonríen miedo
reconocidos rivales
Ella tirita calor
Él suspira precaución.
lamen la comida pero no la tragan
estiran la mano pero no se tocan
los ojos acarician
abren la boca repleta de besos.

Estallan
en ira y paz
tormenta y piel.

2 jul. 2009

Desayuno.


Otra vez tu cama
como la piedra que me hunde
ahogada
esta historia ya la contamos
muchas veces.
Los nenes se duermen
aburridos.
Yo me disfrazo de mujer
de pantera
arremeto
y vos
como siempre
sos un pollito desangrado.


"Hay mucho de masoquismo en todo esto. Ver cuánto se hieren el uno al otro y a sí mismos"




Nosotros reyes de la tragedia.
Tenemos todo el día para sufrir.
Y nos quedará solamente esta mañana
en la que fuimos felices.
Meter la mano en la jaula de los leones
y pretender que no te la arranquen.
Jardín de las delicias.
Random thoughts.
Recuerdos sueños y palabras que yo digo c o n t o d a s l a s l e t r a s
y vos sinvoz.

Juego
a asustarte.
No merecés el trono
tenés que saberlo.
Veintiún años después
seguís sin merecerte el trono.