Cuando sufro no me aburro, cuando sufro vivo intensamente y mi vida es interesante, llena de emociones y peripecias. En verdad, sólo vivo cuando sufro, es mi manera de vivir. Pero algo en mí no quiere sufrir. Alejandra Pizarnik.

4 sept. 2010

Unborn.

Y si hubiera querido cambiar, hubiera sido en vano. Yo no sé cómo. Atrapada siempre en las mismas redes, caigo mil veces en una trampa hecha exactamente a mi medida.

Es que la trampa soy yo


misma.

Quiero palabras de verdad, de esas que llegan al alma, al cuerpo de la historia. Y se quedan a vivir. Ah, pequeña ambiciosa. Quiero decir vida y muerte, quiero decir día y noche, los conceptos agrupados desde siempre en mi cabeza, desde esa primera vez que dije que podía escribir un poema.

¿Pero puedo?

Soy la duda caminando. La lágrima en el precipicio del ojo que no puede hablar. No tengo voz todavía, es como no haber nacido

nunca.

¿A quién no le rompieron el corazón alguna vez? ¿Quién no lleva cicatrices como estandartes?

¡Pero yo las llevo como escudo!

Y si tuve alguna vez algo similar a una voz, fue un susurro que se quebró con la tormenta de calma. Yo me quedé quieta para no ser herida, y después vino la debacle. Pedí prestados versos, canciones, historias y novelas para contar mi identidad.

Mi identidad es un collage, no una pieza única.

¿Qué estás buscando?
¿Qué esperás encontrar?

Aquí no hubo, no hay y no habrá nada.

9 comentarios:

Äle V! dijo...

amé.

ALA_STRANGE dijo...

"¿Qué estás buscando?
¿Qué esperás encontrar?"


siempre se busca, porque así nunca se encuentra

DeB dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
China. dijo...

Jajajajajaj esas son las mejores noches y los mejores insomnios. A la mañana siguiente no hay ser viviente que te aguante. jaj

Nico / Nicolino dijo...

y definitivamente yo tengo que fumar lo que vos estes fumando...

me encanto vicky.
beso!

Rocio Belén dijo...

sos una geniaa!
un texto para el alma posta :)
bueniisimo!
besotess!!
:D

Mauro S. dijo...

Me hiciste acordar a una parte de Más allá del bien y el mal, en donde Federico habla de la ilusión del yo, y de la voluntad libre. Que cada querer es una orden, y siempre hay alguien que obedece, que es una parte de nosotros mismos. Que para que nos podamos llamar a nosotros mismos libres, una parte nuestra tiene que sucumbir al látigo por así decirlo. Es más general, pero no sé porqué lo relacioné. Seguramente por esta idea de que no hay "Yo", que no hay identidad, ni que la voluntad sea algo simple como la palabra, sino que es algo compuesto que el lenguaje no capta.

Seguí escribiendo así, así después los demás podemos decir que antes nos hablabas cuando no eras famous.

Anne'sworld dijo...

Oh! me encantó
Me sentí muy identificada.
Pero yo no creo que no halla nada. Ya vas a darte cuenta que hay más de lo que vos y otros pueden llegar a imaginar ;). Un beso.

lucia dijo...

noooooooo me re gusto prima sos una genia hubo una parte en la que me re identifique